Robótica educativa accesible.
Plataforma de programación visual
Programá a TOBI arrastrando bloques sin saber código. La plataforma está diseñada para que cualquier estudiante, desde primer año, pueda darle instrucciones al robot y ver el resultado en tiempo real.
Ecosistema abierto y cerrado
TOBI no es solo un robot: es un ecosistema. Las partes mecánicas son libres para que cualquiera las repare, modifique y produzca localmente. El cerebro electrónico y el firmware permanecen cerrados para garantizar que cada TOBI funcione con la calidad y el soporte del proyecto original. Ambos conviven en un mismo modelo de propiedad intelectual.
Open Source
Bajo licencia MIT
- Planos del chasis 3D
Se liberan bajo licencia MIT al alcanzar $50.000 en financiamiento. Cualquier impresora 3D podrá fabricar repuestos. - Esquemáticos de interconexión
Diagramas de conexión de componentes electrónicos a la placa principal. - Plataforma Tob-ICode
Basada en Google Blockly, gratuita y abierta para docentes y alumnos. - Documentación y guías
Recursos didácticos y manuales de armado en español.
Cerradas
Protegen la experiencia del ecosistema
- Placa electrónica principal
Diseño y propiedad intelectual del PCB que consolida ESP32, sensores y audio. - Firmware criptográfico
Software de bajo nivel cerrado para que solo placas oficiales ejecuten funciones avanzadas. - Sistema de autenticación
Cada robot emite una firma digital única validada por la plataforma web.
La licencia MIT en las partes mecánicas transfiere el factor de retención comercial desde la restricción legal hacia la reducción de la fricción operativa. Un competidor podría copiar la forma física del robot, pero no tendría acceso al firmware ni a la validación necesaria para usar el software educativo. Las instituciones prefieren el kit oficial por su soporte y compatibilidad, mientras disfrutan de la libertad de reparar y mejorar las partes mecánicas.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber programación para usarlo en el aula?
No. Tob-ICode funciona por arrastre de bloques, como un rompecabezas. Cualquier docente, incluso sin formación en tecnología, puede armar secuencias de movimiento, sonido y sensores desde la primera clase.
¿Qué pasa si se rompe una pieza del chasis?
Apenas alcancemos $50.000 en financiamiento, los planos 3D se liberan bajo licencia MIT y cualquier impresora 3D —la de una escuela técnica, un maker o un servicio local— podrá fabricar repuestos. Sin esperar envíos ni pagar sobreprecios.
¿TOBI funciona sin conexión a Internet?
Sí. La plataforma de programación corre en el navegador local y TOBI se conecta por USB. Solo necesitás Internet para actualizar el firmware o descargar recursos didácticos nuevos.
¿Qué lo diferencia de un simulador de programación?
Un simulador muestra una animación en pantalla. TOBI camina, se cae, se para y reacciona al entorno físico. Los estudiantes ven las consecuencias reales de su código —un servo mal calibrado, una pata que tropieza— y aprenden a depurar en el mundo real.
¿Cuánto cuesta comparado con otras alternativas?
Cada unidad se vende a $150.000 ARS (costo de producción: $83.788). Los kits importados como LEGO cuestan entre $600.000 y $800.000 ARS. TOBI es hasta 4 veces más económico y, al ser reparable localmente, el costo de mantenimiento es marginal.
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